BAMBI-BOT

Con la colaboración de Raúl Palavecino en la ingeniería de audio y electrónica.

Bambi-Bot es una instalación robótica musical. Se trata de un pequeño jardín artificial cuyo solitario habitante es un autómata con forma de ciervo que se mueve cuando escucha las notas de un metalofón. El metalofón es un instrumento de percusión parecido al xilofón (con barras de metal en lugar de las de madera) que ha sido modificado para que tenga la apariencia de un juguete. El mismo se encuentra en las inmediaciones del jardín, sobre una mesita de madera.

La obra es interactiva: cuando las personas tocan el instrumento musical, Bambi-Bot recorre el jardín siguiendo las melodías, evitando llegar al borde del jardín, siempre manteniéndose del lado interno de las fronteras de madera que separan el lado interno del jardín del resto del mundo.  Bambi-Bot surgió a partir de una investigación sobre prácticas artísticas híbridas con materiales y procesos de diseño diversos: componentes electrónicos, procesamiento de señales de audio, materiales reciclados y de uso doméstico y diseño de interfaces.

El modo de interacción y participación de las personas en esta obra fue concebido a partir de la pregunta sobre cómo aparecen los animales y las plantas en los universos lúdicos, en juegos tradicionales, de vídeo y robóticos. Bambi-Bot es una reflexión sobre como a veces la apariencia tierna y simpática de los juguetes y personajes de juego que son animales no-humanos, disimulan conceptos que estimulan una actitud de control hacia la naturaleza desde una perspectiva en la que los seres humanos dominan el ambiente.